Grand Theft Auto Vice City

A las vísperas ya de uno de los juegos más esperados del año hemos decidido acá en pixeladictos hacerle un tributo a un clásico americano que se cansó de romper récords y de maravillar a cientos de personas alrededor del mundo. Para nadie es un secreto que la serie protagonizada por la anarquía, Grand Theft Auto, es una de las más famosas, populares y aclamadas por la industria pixelada y es que no es para menos, ya que con todo un mundo por recorrer y cientos de misiones para hacer y deshacer, esta se ha ganado el corazón de millones.
Hace más de una década irrumpía en el mundo de los videojuegos esta entrega que a pesar de los años encima con los que cuenta se ha mantenido en el recuerdo de muchos y en el repertorio de otros. Grand Theft Auto Vice City se colocó a la venta en el 2002 para PS2 convirtiéndose así en el juego más vendido en la consola hasta el año 2006 y ganándose el titulo del juego norteamericano más vendido en la historia de la consola nipona. Luego en el 2003 saldría a la venta tanto en PC como en Xbox, pero sería en la consola de SONY donde arrasaría en ventas y es que para mantener un record por cuatro años ya son palabras mayores. En definitiva Vice City llegaba para quedarse y para implantar un record de millones de endorfinas recorriendo nuestro cerebro hasta nuestros pulgares convirtiéndonos así, en gamers en un estado de felicidad absoluto.
Vice City: la ciudad del pecado
Como todos ustedes fans de Grand Theft Auto saben que en dicha serie las ciudades tienden a tener nombres ficticios, en este caso la ciudad de Vice City representa a la ciudad de Miami, una metrópoli controlada por las bandas latinas como los cubanos y mexicanos y hundida por el contrabando de drogas. Es 1986 y Vice City más que nunca esta controlada por mafias, matones, clanes, extranjeros y policías corruptos, por lo que solo queda una opción para nuestro “héroe” americano… Aprovechar la situación y sacar una tajada y es que si en esta ciudad pretendes hacerte un nombre y forjar una fortuna por la vía legal y angelical estás equivocado.

Ser un negociante por las buenas o por las malas es la opción viable y elegida por nosotros al control del juego y es aquí donde este brilla con luz propia y esto ha sido el punto más resaltante y el que ha hecho que esta entrega se posicione como la mejor de todas. La posibilidad de comprar propiedades y negocios es algo totalmente plausible y brutal ya que la sensación de poder que se va obteniendo con el pasar de los minutos y el transcurrir de las horas no tiene precio. Comprar clubes de strip teas, discotecas, concesionarios, fábricas de helado, compañías de taxi, puertos, estudios de porno y muchas cosas más era una cosa subliminal y fuera de este mundo y este aspecto ha sido uno muy pero muy extrañado en todas las entregas que han llegado con el pasar de los años.
Forjar un imperio a través de las mafias, la droga, adueñarte de cosas que no te pertenecen por las malas, amenazando, matando y sobre todo sembrando mucha pero mucha anarquía en la calles, era la receta principal para el éxito. Era la vía rápida para acumular dinero, la más aclamada y la más cotizada. Simplemente Vice City estaba más corrompida que ciudad gótica y esto para nosotros en la piel de nuestro protagonista era la oportunidad perfecta para escribir nuestro nombre en la historia y que perdurara en el tiempo.
La nueva ley tiene nombre: Tommy Vercetti
Pero ¿Qué sería de un GTA sin un verdadero protagonista? Absolutamente nada y es aquí donde también esta entrega sucesora de Grand Theft Auto III brilla con más fuerza y se respira mucho mejor, debido a que Tommy tiene personalidad y voz propia, adjetivos de los cuales nuestro protagonista anterior carecía. Reencarnaremos a este gangster italo-americano perteneciente a una mafia para nada agradable y como es costumbre aquí, las cosas no tardarán ni dos segundos en salirse de control para encontrarnos en medio de una tormenta que no parece tener fin.

En la primera cinemática de juego vemos como una venta de unas sustancias amigables conocidas como drogas sale muy mal y se entabla una matanza la cual nos obliga a irnos con nuestro amigo Ken Rosenberg sin el chivo y sin el mecate, es decir, sin la droga y sin el dinero. Situación que nos obliga a adentrarnos en el oscuro mundo mundano de la vida fuera de la ley. Es aquí donde nuestra grandiosa aventura y magnifica odisea da comienzo y ¿Qué mejor que tomar el volante con una grandiosa canción? Solo pisar el acelerador para que empezara a sonar Billy Jeans de Michael Jackson y empezara el Tour por esta maravillosa y vistosa ciudad del vicio. ¿Quién no canto Billy Jeans junto con Vercetti? Ah que momentos épicos que vivimos hace ya 11 años, parece que fue ayer y que dolor recordar que somos 11 años más viejos.
Aquí comienza este viaje majestuoso por las calles manchadas de corrupción y empieza el comienzo de un imperio que a la final daría sus frutos para convertirnos en uno de los hombres más ricos de la ciudad. Las grandes cosas llegan por comienzos pequeños y de empeño en empeño, misión en misión, objetivo en objetivo nos iremos adueñando de la ciudad del pecado. Primero lo primero que es tener los contactos, los mayores mafiosos del pueblo como lo fueron el coronel Cortez, Avery Carrinton, Giorgio Forelli y por supuesto a Ricardo Díaz, el traficante más importante de Vice City, imperio que no tardará en sucumbir ante nuestros pies. Nuestra misión es sencilla. Simplemente adueñarnos de todo y de todos sin importar los medios ni las consecuencias.
Playa, sol, arena y anarquía
La jugabilidad desde que Grand Theft Auto dio el salto a la tecnología 3D siempre ha sido la misma y jamás debería cambiar ya que mucha parte de su grandioso éxito viene de la mano de esta. Hacer sentir al jugador que tiene el control de un personaje que puede hacer lo que se le de la gana es algo simplemente fenomenal. No hay pasillos, no hay márgenes, no hay límites, no hay mundos cerrados. Simplemente tienes una ciudad entera a tu completa disposición.

Imagina que en tu día a día pudieses ir por ahí atropellando a todo el que te cae mal, al que se atraviesa, al que se quiere meter contigo, que puedas ir armado hasta los dientes cayéndole a plomo a todo y todos, hacerte rico de la noche a la mañana robando y traficando. Simplemente una vida de anarquía y libertad total con un dato curioso y resaltante. Una impunidad absoluta de tus actos cometidos, algo así como el país en el que vivimos hoy en día. Muchísimas veces andamos de malas y queremos pasarle por encima a alguien, comernos una cola de tráfico montándonos en la acera y de alguna u otra manera los GTA sirven para desahogarnos de todo eso. Claro que su historia y marco argumental tienen muchísimo que ver ya que si es cierto que la libertad posee un atractivo envidiable la historia y guión son la fuerza final que te impulsan a comprar el juego.
A todo esto le sumamos la posibilidad de manejar todos los carros que nos de la gana y es que si vamos por ahí por la calle y nos gusta el vehiculo de la persona que esta en el canal de al lado, simplemente podemos bajarnos del nuestro y robarle el de el. Maravilloso ¿no? Absolutamente genial. También en Vice City se incorporaba la posibilidad de manejar helicópteros tanto turistas como de guerra. ¿Cuántos de ustedes no se metían a cada rato en la base militar para robar ese helicóptero y empezar a hacer destrozos?

La ciudad del vicio marcó un antes y un después en el mundo de los Grand Theft Auto y es que hasta los momentos no hay otro en la saga que lo supere, ni siquiera la cuarta entrega numerada protagonizada por Nico Bellic. Simplemente Tommy Vercetti ha sido y es el antihéroe más carismático de todos y el más visionario pues ha sido el único en la franquicia que ha forjado un imperio más grande que el de Donald Trump.
Vice City hoy y siempre
Hemos visto varias entregas de Grand Theft Auto en las cuales se repiten los escenarios como Liberty City o Los Santos pero desgraciadamente la ciudad del vicio ha quedado digamos de lado en los planes del estudio de Rockstar Games por lo menos de momento y de verdad es una pena. No es que estemos diciendo que las demás localidades no gusten pero es que el sentimiento para con la ciudad representada en los años 80 es demasiado grande.

No perdemos las esperanzas de ver otro GTA en esta ciudad y que mejor que volvernos a encontrar con el icónico Tommy Vercetti, no como personaje principal pero si como un pilar o personaje importante dentro del marco argumental, sería algo simplemente delicioso y majestuoso. Vice City ciudad por excelencia que nos regaló millones de momentos épicos y agradables. Momentos que perduran en nuestro maravilloso museo de recuerdos, momentos que llegaron y no se irán, momentos que de alguna u otra manera marcaron nuestra vida. Una entrega que simple y llanamente merece este tributo para no olvidarla ya que eso sería un pecado mortal.
La puesta del sol llegó a la ciudad de los vicios pero eso no significa que no volvamos a ver un amanecer desde sus bellas playas. Terminó un capitulo hace 11 años atrás pero la historia recién comienza y aunque en estas calles hoy reine la anarquía su belleza jamás se verá empañada, simplemente Vice City hoy y siempre.
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